Cuídado del manto del Australian Shepherd
El Pastor Australiano tiene un manto precioso, abundante y funcional, pero para mantenerlo sano, brillante y bien presentado hay que conocer su estructura. No se trata de cepillarlo constantemente, sino de trabajar correctamente las dos capas del pelo, eliminar el subpelo muerto y mantener la piel sana.
1. Cómo es el manto del Pastor Australiano
Es largo, denso y suave. Su cantidad varía según la genética, la estación, el sexo, la edad, las hormonas y el clima. Aísla al perro tanto del frío como del calor. El estándar racial contempla un manto resistente a la intemperie, de longitud y densidad moderadas. La crin, los flecos de las patas y los pantalones posteriores pueden ser más abundantes, especialmente en los machos.
Importante: más pelo no siempre significa mejor calidad. La textura, la estructura, la funcionalidad y la salud del manto importan más que el volumen por sí solo.
2. Rutina de mantenimiento: qué hacer y cuándo
Para mantener un manto sano y brillante aumenta la frecuencia del cepillado y utiliza el secador de expulsión de aire para desprender el subpelo suelto, seguido de un cepillado por capas. Lo ideal sería hacerlo varias veces por semana, entre 2 y 3.
Baño cuando lo necesite. No hay un intervalo universal, pero nosotros hacemos un baño cada 4 semanas aproximadamente. Depende de la suciedad, el olor, la piel, la actividad y la presentación del perro.
Cada 3–6 semanas, aproximadamente: Revisa uñas, almohadillas y pelo entre los dedos. Recorta únicamente lo necesario para la higiene y la seguridad, sin modificar innecesariamente la silueta natural del manto. Nosotros aprovechamos cuando los bañamos para hacer bien ésta rutina.
*Estos intervalos son orientativos: el estado real del pelaje es más importante que seguir un calendario rígido.

3. Herramientas que necesitas
- Carda suave o de púas finas. Para abrir el manto, separar el pelo y trabajar las zonas con flecos. Debe tener puntas adecuadas para no arañar la piel. Es la herramienta principal para el cepillado por capas.
- Rastrillo de subpelo. Para retirar pelo interno muerto cuando está suelto, especialmente durante la muda. Utilízalo con suavidad y sin insistir repetidamente en la misma zona. No uses King Coats u otros que lleven cuchilla, dañaras su manto primario.
- Peine metálico de doble separación. Es imprescindible para comprobar el trabajo. Pasa el peine hasta la base del pelo, sin tirar. Si se atasca, queda subpelo o hay un nudo que debes resolver.
- Soplador de peluquería canina. Muy útil para ejemplares con mucho subpelo y para preparar perros de exposición. Expulsa pelo suelto, polvo y humedad. Usa una temperatura segura, evita ojos y oídos y acostumbra al perro progresivamente al ruido.
- Tijeras de punta roma y tijeras de peluquería. Para retoques higiénicos muy concretos. No son para vaciar el manto ni para recortar grandes superficies.
No necesitas comprar decenas de utensilios. Una buena carda, un peine metálico y un rastrillo adecuado al manto suelen cubrir la mayor parte de las necesidades. La técnica importa más que la cantidad de herramientas.
